Volviendo ...

11/28/2006

Todo 5-5


Como aumentar el tedio del domingo.

Primero nos levantaremos a las 10 de la mañana. Lo siguiente es fundamental, estar con los ojos abiertos mirando el techo atestado de nicotina hasta que el cerebro ya se encuentre en una gran crisis existencial, y sólo si llega a este estado, prenderemos el televisor.

Una vez prendido vemos que los problemas existenciales crecen, utilizando la creencia que la caja boba puede contagiarte, intentaremos buscar el programa más estúpido que pueda encontrarse. Después de encontrarlo deberemos mirarlo por aproximadamente 2 horas.

Luego de descubrir que todo esto ha empeorado el calamitoso pensamiento del domingo, correremos las cortinas, sólo para observar que esta lloviendo. Terminado de ver el paisaje desolador y vació, volveremos a acostarnos.

Despertaremos con unas inusitadas ganas de comer, que nos provocará buscar algún lugar para comer. Nada mejor para saciar el hambre, de un domingo lluvioso, que un Mc Donald, el cual compraremos sin importar su precio. No olvidaremos hacer salsa golf con mayonesa y ketchup.

Importante: Sentarse un largo período solo, así podremos ser observados por más personas.

Una vez completada nuestra fase alimentaría, veremos que están dando en el cine. Con el sólo objeto de darnos cuenta que nuestro estado caótico se vio incrementado, el mal humor nos llevó a desistir de elegir cualquier película.

Viendo que se hace de noche volveremos a la cama, recogeremos el primer libro que haya en la mesa de luz, leeremos hasta que se termine el capítulo. Entonces encontraremos que tenemos que hacer algo más.

Al ver que son pasadas las 10 de la noche, nos vestiremos con las prendas más viejas, recogeremos el reproductor mp3 y estaremos listos para la fase final de esté (inserte el mejor sarcasmo que encuentre aquí) día.

Muy Importante: recuerde haberle prestado el mp3 a un amigo el día anterior y que está persona haya borrado toda la música que usted tenía y la haya rellenado con Coldplay, Keane, y música aún más deprimente. Recuerde no revisar el aparato antes de salir. Si usted no cumple al pie de la letra estas indicaciones, entonces la receta no obtendrá el resultado deseado.

Comenzaremos la caminata inventando una excusa, por ejemplo, Voy al video caminando a ver que encuentro. Una vez llegado al destino, siempre intentando que este esté cerrando justo al momento que nosotros estábamos acercando. En ese momento deberemos pensar, Bueno vamos a caminar un poco total, la lluvia no está tan fuerte (Aclaración: es importante que siempre este lloviendo mientras usted camina). Caminaremos en dirección a recuerdos borrosos, y lugares lamentables, mientras la amada lluvia incrementa su caudal. Cuando los recuerdos ya se encuentren en estado palpable, casi cacheteándonos las mejillas, y sólo si ya nos encontramos absolutamente mojados, decidiremos que es tiempo de volver.

Nuestro regreso será una continuación de nuestro estado anterior, que sólo podrá ser molestado por excremento de perro, mojado, con el cual patinaremos. Maldeciremos a todos los dueños que no son capaces de limpiar las heces de su perro como deberían, porque el pobre animal no tiene la culpa de ser un animal, pero el hijo de puta del dueño si tiene la culpa de ser un animal desconsiderado.

Antes de ingresar de nuevo a nuestro hogar intentaremos limpiar la zapatilla a un costado de la vereda, solo para hundirla dentro de un charco y terminar así de mojarla completamente.

Finalmente, aterrado con que algo más nos suceda, nos quitaremos la ropa mojada, nos daremos un buen baño de agua caliente. Prenderemos el televisor que nunca deberíamos haber apagado y completaremos el día con un insomnio que durará aproximadamente hasta las 5 de la mañana momento en el cual nos daremos cuenta que no podremos dormir lo suficiente para sentirnos descansados e ir a trabajar de buen humor.

// A pesar de tan terrible domingo; el lunes, contra toda suposición, me deparó un agradable día.

11/16/2006

Un extraño letargo

Tengo un sentimiento de inactividad absoluta, no puedo evitar sentir al final del día haber pasado un día de reposo absoluto.

¿Cómo explicar? Es una inactividad casi absoluta. Me encuentro haciendo una montaña indescriptible de cosas, las cuales en su gran mayoría son sólo obligaciones. Pero acaba el día y siento este incoherente estado de reposo absoluto.

Cansado de caminatas y colectivos, pero los sobrevivo. Sobrevivo al calor, sobrevivo a las buenas y malas compañías, sobrevivo los comentarios insulsos, sobrevivo los comentarios intrincados, sobrevivo a los libros con diálogos enmarañados e innecesariamente complejos.

Y todo esto sería soportable, con un curso de supervivencia urbana. Sin embargo, muy a pesar de mi supervivencia, todo cambia cuando una simple interacción deja la pregunta picando triste en una cancha absolutamente vacía, “¿Y vos, que contas de nuevo?” Y es cuando algo se vuelve insufrible, “La verdad no cuento nada, estoy en reposo absoluto todo el día”. Intento pensar en cosas que me sucedieron, pero nada, nada que valga la pena, nada que merezca ser contado, o quizás solo no encuentro el oído exacto donde alojar una gran cantidad de secretos, pensamientos y sentimientos. Después de un corto análisis, la respuesta es siempre la misma, nada.

Tengo un letargo social, socialmente estoy hibernando. Esperando un verano que despierte a un yo dormido hace ya más de un invierno.

Lo extraño de todo que solo tengo este sentimiento cuando me preguntan, si nadie me preguntase nada, no me daría cuenta de su existencia.

// Odio cuando una frase suena cursi, pero no la pienso borrar.

11/08/2006

Emptiness



Sólo te puedo ofrecer disculpas por mi desaparición. Habría llenado una hoja completa con excusas, quizás hasta hubiese escrito una lista con razones válidas para no haberte escrito. Podría haber llegado a convencerte alguna. Prefiero sólo ofrecerte una disculpa.

Hace mucho decidí dejar de dar excusas, no es que no tuviera, tampoco que no hayan sido ciertas. Pero el mundo está lleno de excusas, no quiero seguir sobre poblándolo. Estoy cansado también de tener que averiguar que excusas son ciertas y que excusas no lo son. No quiero agregarte más incógnitas, sólo quiero que no seas indiferente por este tiempo olvidado, abandonado.

¿Cómo demostrarte que mis disculpas son sinceras? No mucho tengo para ofrecerte en lo que puedas creer, solo puedo seguir escribiéndote para aumentar un poco tu fe.

Espero poder invertir el sentimiento de abandono provocado.